30 ene. 2008

~ tú siempre serás mi Estrella*

Estrella*

Una vez le prometió: “tú siempre serás mi estrella”. Y la estrella se apagó. Vuelve a iluminarte, estrella… Escondida en un cajón, estrella. O dentro de una botella. Estrella… Siempre la misma canción, llorando sin ton ni son. Vuelve a iluminarte, estrella.

*

Después de escuchar tantos cuentos de hadas, las niñas queremos ser princesas (algunas incluso reinas). Tener un hada que haga realidad nuestros sueños con su varita mágica. Y un príncipe… Un príncipe que nos diga que el futuro sólo va a existir si estamos con él. Un príncipe que hace que todo sea bonito con una sonrisa. Yo de pequeña siempre quise tener una varita. A mí no me valía eso de que los demás hicieran realidad mis sueños. Supongo que por eso no me tocó ni el hada ni el príncipe. Pero la vida siempre nos da lo que no hemos pedido…

La tarde más fría que os podáis imaginar (y no por temperatura, que harían unos 35 ºC) me bajó del cielo una cosita muy pequeña (o muy grande. Según se mire) y brillante. Era la primera vez que yo veía una como esas. La verdad es que no miraba mucho al cielo: no me gustaba mirar las cosas que no podía (puedo) conseguir.El caso es, que la cosita brillante se puso un delante de mí y me miró. Durante un rato no dije nada, no podía dejar de mirarla. Era (es) tan bonita… “¿Quién eres?”, le pregunté. Ya no quería que me mirase más, sus ojos… Sus ojos decían demasiadas cosas, cosas que yo debía (pero no quería) escuchar. Sus labios se separaron… “Soy tu estrella”, me dijo.En los libros de astrología siempre se estudian esas cosas… Las estrellas. Se dice que son esferas, pero las dibujan con cinco puntas, dicen que generan energía en su interior, pero yo creo que generan ilusiones.
También he leído que se observan en el cielo como puntos luminosos, que nos guían… Dicen que el Sol es la estrella que más brilla, porque es la que se encuentra más cerca de nosotros.
Me gustaría poder contaros cómo son las estrellas, sin palabras de esas tan raras que les gustan a los científicos, pero como no tengo la suerte de conocerlas a todas, os diré cómo es la mía, mi Estrella.

Estrella es sueños por cumplir. Palabras grabadas en la retina. Cosquillas a distancia. Flores que no se marchitan. Flores que se marchitan pero renacen más bonitas que antes, con mil colores diferentes. Canciones que nadie canta. Lugares olvidados. Personas que esperan. Personas que desesperan. Sonrisas que se esconden. Corazones con tiritas. Días de sol. Días de lluvia. Días de tormenta… Estrella brilla más que el Sol, incluso cuando se apaga. Es pentagramas con notas al azar. Guitarras de mil cuerdas. Globos de colores. Botones que no quieren ser cosidos.Estrella es magia. Y, aunque nunca lo pidió, se quedó con el polvo de hadas que Campanilla les regalaba a los Niños perdidos. Es canciones para el tiempo. Canciones para la distancia. Es recorrer kilómetros para ver(te)(le)(me) sonreír. Es no rendirse nunca. Es aprender de lo que enseña. Es enseñar lo que aprende. Estrella es juegos de palabras. Metáforas que ninguno entenderíais.


Hoy estoy aquí porque ella cumple años. Y no sé qué palabras elegir. ¿Cómo decirle lo importante que es para mí? Creo que si enlazara todas las letras del mundo y formara todas las palabras que existen, no bastaría.

Así que he decidido quedarme con una. Sólo con una, pero que vale por mil…Simplemente: Gracias.

Por cada lágrima que me ha hecho derramar (siempre de alegría. Siempre).
Por todas las sonrisas que me ha dibujado.
Por todas las veces que me ha levantado.
Por demostrarme que los regalos inesperados son los mejores.
Y por todas esas cosas (esos secretos) que ella sabe y no hace falta que vosotros conozcáis.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

PASABA POR AQUI Y LO HE LEIDO...GRACIAS POR ESTA ENTRADA... TAN IMPRESIONANTE. EN UN DIA GRIS COMO LOS QUE TENGO ULTIMAMENTE ME HAS HECHO SONREIR, SIMPLEMENTE GRACIAS...

Jesús dijo...

No sé. Las estrellas tienen tanto que contar como esconder. Algunas son malditas, pero otras tienen algo jodidamente radiante. Y a quienes nos tocan las malditas nos da cosa mirar a las ventanas, por si siguen cayendo allá a lo lejos y nosotros ya no tenemos pilas. Por eso creo que no hay una sólo. Aunque no todos somos alcalinas.
Buen día ;)

Anónimo dijo...

Simplemente... precioso